Los objetos que se compran han dejado de ser normales: la sencillez de lo bueno, lo bonito, lo barato, ha dejado paso a la competición del más alto, el más fuerte, el más lejos. El mercado paso a ser supermercado, hipermercado. Cada nueva temporada un diseñador se supera a sí mismo. El nuevo disco, el nuevo libro es siempre un hito en la carrera del creador, el más logrado hasta la fecha. Los productos reinventan su fórmula. Más lejos.
Las emociones que se perciben dejan también, poco a poco, de englobarse en lo normal : los psicólogos alertan de que las generaciones menores de cuarenta años han sido educadas en un umbral de dolor y de resistencia a la frustración muy bajo, pero que al mismo tiempo se enfrentan a situaciones tan desgarradoras y a desengaños tan frecuentes como cuando las expectativas eran menores. Cada tristeza parece ser la última. Cada lucha, la más extenuante. La depresión, una plaga moderna y muy poco entendida, se alimenta de blancos y negros, de extremosy de imposibilidad de conciliarlos.En el ansia por demostrar que ese detergente lava más blanco, que esa cuchilla apura más, la publicidad se entremezcla con las emociones extremas: un chicle, un refresco, un coche las promete. Sin embargo, nada nos enseña a lidiar con los efectos que esas sacudidas implican.
A veces, creo que comprendo al Principio cuando quería emplear los veinte minutos ganados al no beber agua en caminar muy despacito hacia una fuente: me conformaría con que el detergente lavara bien.
Buscaba el vídeo de la campaña publicitaria de Movistar (si alguien lo encuentra...) ese que dice "un poco por todo, un poco por nada muchas cosas se quedan por decir" y es que eso es precisamente lo que me pasa a mí. Resulta que lo más importante que me ha pasado no lo he contado aquí. Y hablo en general, no me refiero a nada en concreto. Muchas cosas que han pasado desde que se creó Vamos a contar mentiras se han pasado por alto... no conscientemente, sino que no encontré las palabras para contarlo. ¿Cómo explicar cómo me siento cuando una amiga de toda la vida se vuelve a ir? ¿cuando la familia deja de ser un placer y se convierte en una carga?¿cuando te ilusionas conociendo a alguien que te promete las estrellas y la respuesta nunca llega? ¿cuando oyes el nosequé de una canción y te vienen mil cosas a la cabeza? no tengo excusa para no hablar de Isabel, de BR, de Gem&Lau, de Alicia, de doble ese... pero ya me he acostumbrado a no ser constante, a no tener fuerza de voluntad.
En resumen, que el próximo año me pondré como único propósito algo que pueda cumplir . Ya haré una lista en unos días cuando tenga que hacer balance del año. De momento os dejo con un vídeo qúe me parece precioso. La Fundación Abracadabra entre otras cosas hace cada año un calendario benéfico y el de este año me llegó...
Yo soy de las pocas que cuando no ponen nada en TV va cambiando hasta que encuentra publicidad, creo que al contrario de lo que hace la mayoría de telespectadores, que de lo que huyen es de ella.
Pues yo no sólo veo la publicidad televisiva, sino que además me gusta llegar antes al cine para verla y sigo por internet los spots de otros países, además de los festivales de publicidad, verdaderas joyitas. Es cierto que hay anuncios inaguantables: baba de caracol? saunatronic? Marina d´Or? pero también hay verdaderas obras de arte.
Llevan desde mediados de noviembre bombardeándonos con spots navideños pero es que ya en diciembre se vuelve insportable: juguetes, lotería de Navidad sin calvo (por un anuncio navideño que me gustaba...), juguetes, Mon Chéri (este lo odio especialmente), juguetes, El Almendro, juguetes, Antiu Xuxona, más juguetes... a parte de esos tan conmovedores de ONG´s al estilo Intermón o Médicos sin fronteras que, casualidades de la vida, se emiten a la hora de la comida o de la cena y consiguen que se te atragante, al menos a mí,que me considero incapaz de atiborrarme a chocolate mientras veo a un negrito zumbón de cuatro años beber agua de un río contaminado.
Por eso y porque para mí la Navidad no empieza hasta el doce o quince de diciembre quiero destacar los mejores anuncios que he podido encontrar entre tanta falsa felicidad navideña.
Seat Altea XL: porque te esperas un anuncio de algún centro comercial vendiendo juguetes y te encuentras una canción pegadiza y una historia genial. Para mí, el más conseguido. me quedo con el osito de la maleta xD
Sony: porque, aunque parezca mentira, no están hechos por ordenador ni usan efectos especiales. Viendo el making off descubrí que se habían utilizado toneladas de pintura y bombas de aire y, más tarde, se montó el vídeo conforme a la música. En el segundo tampoco se utilizan efectos especiales, son millones de pelotitas de goma de colores.
Martini: se gana la tercera posición con su anuncio protagonizado por George Clooney. Pura ironía.
Bienvenido a mi rincón, a este pequeño trozo de mi vida. Espero que te sientas cómodo/a.
Dicen que soy
Un libro sin argumento
Que no se si vengo o voy
Que me pierdo entre mis sueños
Dicen que soy una foto en blanco y negro
Que tengo que dormir más
Que me puede mi mal genio
Dicen que soy
Una chica normal
Con pequeñas manías que hacen desesperar
Que nos e bien
Donde esta el bien y el mal
Donde esta mi lugar
Y esta soy yo
Asustada y decidida
Una especie en extinción
Tan real como la vida
Y esta soy yo
Ahora llega mi momento
No pienso renunciar
No quiero perder el tiempo